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Comunicación con Poder...y Punto

Introduciendo la Introducción

Introduciendo la Introducción

Una vez que se ha planeado el título de la presentación y su duración, se está listo para organizar las ideas a exponer, a fin de lograr un “todo” coherente y eficaz. 

Primero, considere dos tipos de introducción.  A una la podemos llamar "La introducción de la introducción", donde brevemente se hacen comentarios sobre la propia reunión, pasando a través de una transición suave a la introducción del tema de la presentación.  El objetivo fundamental es captar desde el inicio la atención e interés del auditorio. En forma similar, la introducción que usted haga a su presentación, puede ganar o perder "la sintonía" de su auditorio.  

En una "introducción a la introducción" usted puede hacer una o varias de las siguientes cosas: 

  • Responder a la presentación que hicieron de usted
  • Comentar sobre la ocasión especial de la reunión
  • Recordar una fecha especial o asociada al tema
  • Elogiar al auditorio
  • Referirse a algo acontecido anteriormente durante la misma reunión
  • Comentar algo de su viaje de llegada
  • Reconocer gente clave en la audiencia
  • Expresar su placer por haber sido elegido para ser el presentador.
Con cualquiera de estas "introducciones a la Introducción", cuide que sus comentarios sean breves –no más de dos o tres frases– antes de pasar a la introducción Una vez que usted ha establecido contacto, deje que su auditorio sepa inmediatamente que lo que va a escuchar es para su propio beneficio.

Hay una variedad de formas de suscitar interés en su tema, incluyendo las que detallamos a continuación: 

1)      Haga una pregunta retórica. "¿Es posible no volver a deprimirse nunca más, por razón alguna?" 

2)      Haga una declaración impactante. "Una de cada cuatro jóvenes entre los 10 y 19 años, sufrirán abuso durante su adolescencia." 

3)      Cite a una autoridad. Hay una cantidad de frases de reconocidos especialistas, que pueden dar fuerza a su introducción 

4)      Desafíe al auditorio. “Les apuesto a que después de esta conferencia, serán mejores profesionales” 

5)      Declare su propósito. "Después de ver nuestro proyecto, les pediré su aprobación para obtener los fondos y empezar la construcción cuanto antes." 

Todos estos métodos pueden ayudar a establecer credibilidad y elevar el interés de su auditorio.  Seleccione su apertura de acuerdo con su propósito, la ocasión, el auditorio y su tema.

Definiendo su Auditorio

Definiendo su Auditorio

Dr. Pedro Ricart Reyes

Imagínese a las personas que van a atender a su conferencia como si estuvieran entrando al salón en estos momentos.  Mírelas atentamente, y escoja al azar a dos o tres de ellas. ¿Por qué están aquí? ¿Qué esperan lograr al asistir a su conferencia? ¿Cómo se empareja su bien planificada conferencia,  con las expectativas de los participantes? Si usted no tiene ninguna idea de cómo contestar estas preguntas, no tome otro paso en el proceso, hasta que obtenga algunas respuestas.

Si usted trabaja sin responder estas preguntas, su presentación no tendrá el éxito que usted quiere que tenga. Por eso es que es tan importante evaluar con anticipación las peculiaridades de su auditorio, su nivel de atención inicial y su sentido de compromiso.  Si usted sabe que su auditorio es un grupo de profesionales especializados y agudamente entrenados, que ya han asistido a seis conferencias anteriores a la suya ese día, usted se tendrá que asegurar que su conferencia tenga algo especial para captar y mantener su atención. 

Cómo Influir en el Auditorio 

Después de determinar el propósito de la presentación, analice a su auditorio para asegurar que ese objetivo será aplicable a éste.  A veces, su propósito general será suficientemente específico.  

Por ejemplo: 

  • Quiero lograr la posición de profesor titular.
 
  • Quiero que el director de la escuela  apruebe el presupuesto de mi departamento.
 
  • Quiero que los asistentes contribuyan a este programa de rehabilitación.

A fin de ser específico, conviene saber cuales son las necesidades y deseos de su auditorio. Entre las varias preguntas que nos podemos hacer acerca del auditorio, repasemos algunas: ¿Cuál es la edad, sexo, religión u orientación política de los asistentes? ¿Cuál es la proporción de hombres y mujeres? ¿Cuál es su nivel educacional, su ocupación, su nivel de ingresos, su motivación para escuchar esta presentación?, etcétera. 

El auditorio nos percibe, se hace una imagen de nosotros, sea ésta real o no ajustada a la realidad. Toda presentación que usted haga, es una oportunidad para influir en su auditorio.  Puede influir en su modo de pensar, en la forma en que hace su trabajo o con quién hace negocios. Se dice que toda presentación tiene uno de estos propósitos: informar, motivar, persuadir o vender. 

Es un hecho que los presentadores que crean percepciones positivas generan oportunidades y resultados. Los presentadores que no se preocupan por la forma en que son percibidos, corren el peligro de tener poca influencia sobre su auditorio. Incluso pueden llegar a influir en él en forma diferente a la que deseaban. Se debe evitar por sobre todas las cosas, dar un contra-mensaje .  

Veamos de que forma usted es percibido por el auditorio. Las percepciones se forman en tres niveles. Al igual que una computadora, la mente humana:  1)       recibe los datos

y 2)       los procesa.

Pero a diferencia de la computadora, la gente

3)       hace juicios en el contexto de su propia experiencia. 

Aunque no es posible influir en la experiencia anterior de los oyentes, si podemos hacer mucho para influir en su experiencia al escucharnos y en lo que perciben cuando hacemos nuestra presentación. 

Suponiendo que usted haya creado el interés y la necesidad de que escuchen su mensaje, falta todavía considerar en que forma su auditorio procesará ese mensaje. Igual que en el caso de la computadora, la mente del oyente puede no comprender fácilmente nuestro mensaje. Por esto debemos evitarle que tenga que hacer un esfuerzo por comprendernos elaborando nuestro mensaje en forma ordenada. Si los datos que recibe son complicados, confusos o vagos, el auditorio medio prefiere desconectarse. Los oyentes lo percibirán en forma más positiva si les facilita la tarea de escucharlo. Esto implica preparar el contenido de su mensaje en forma bien organizada.  

Significa suprimir las distracciones del entorno. Significa usar los materiales audiovisuales apropiados.

Tomando estas consideraciones, aumentará las posibilidades de que su presentación sea percibida por sus oyentes como usted desea que lo hagan. 

Presentación Personal 

Se dice frecuentemente que los primeros segundos en toda comunicación, definen el grado de interés y credibilidad que recibirá el presentador por parte de su auditorio. Por eso es que podemos afirmar que una introducción atractiva, conduce a una buena presentación. La meta principal de todo orador o presentador, es inclinar a los oyentes a favor de su punto de vista. Y la introducción, debería ser el primer paso en ese proceso.  

Pero desafortunadamente, la realidad diaria muestra que muchos de los presentadores no tienen idea de cómo crear una introducción que tenga fuerza, que esté cargada emocionalmente, o incluso, ni se les ocurre siquiera, que ellos mismos deberían presentarse a su auditorio.  

Es "un pecado de omisión" el no presentarse a sí mismo. Ya sea que usted hable para informar o persuadir, está trabajando a fin de ganar la aceptación de sus puntos de vista y motivar a su auditorio a hacer algo al respecto,  "La forma más efectiva de alcanzar esta meta es abriendo su presentación con una frase fuerte y categórica. Todo el resto de su alocución estará básicamente estructurada para apoyar esas ideas". 

Pero aquí falta una pieza. ¿Qué le da a usted, el presentador, el derecho a hacer esa enunciación tan categórica? Es su introducción. Sin ella, su credibilidad y la motivación de su mensaje estará en duda. 

Tipo y Necesidades del Auditorio 

Los miembros de todo grupo al que usted hable, tienen alguna pregunta, algún dilema o una preocupación que atender. En otras palabras, tienen un problema. Antes de que usted pueda tratar de aliviar sus dolores dando solución a sus problemas su público necesita saber que usted los comprende.  

Su introducción debería ser más que su nombre y quién o qué usted representa, debería decirle a sus oyentes que usted sabe qué es lo que ellos están experimentando, porque usted entiende sus necesidades.  En otras palabras, diga a sus escuchas cómo llegó usted a conocer las respuestas a sus necesidades, antes de tratar de solucionarlas. Usted se maravillará de cuánto se acorta el proceso de que lo acepten y cuánto mejor podrán ser sus presentaciones". 

¿Qué es lo que hay para Ellos? 

Es especialmente importante que usted entienda qué siente el auditorio que podrá ganar si le presta atención a su conferencia.  ¿Es una información que les hará ganar más dinero? ¿Son datos que puedan utilizar para impresionar a sus profesores, superiores o jefes? ¿O es su actitud el que nada lo hará estar quieto y prestar atención?  Las respuestas a estas preguntas les darán a usted lo que necesita saber para establecer el tono apropiado para la presentación de su conferencia. 

El tono es la forma que mejor trabajará con este auditorio en particular y que le dará un incentivo para pensar. Es su trabajo averiguar esto antes de ir muy lejos dentro de preparación de la conferencia. Mientras usted piensa en su auditorio, tome algunos minutos y póngase  mentalmente en su lugar. ¿Cuándo usted asiste a una conferencia, busca captar hasta el más mínimo detalle? ¿Espera que el dictante le dé ese nivel de detalle? ¡Claro que no!  Manténgase simple y concéntrese en dar al auditorio las bases esenciales de la información. 

 

Expectativas Reales para su Diseño

Expectativas Reales para su Diseño

Dr. Pedro A. Ricart Reyes

Una vez que haya examinado su objetivos y sus limitaciones, es tiempo de estudiar las expectativas propias y las de otros. Si usted está creando una obra de arte multimedia, pero sólo cuenta con pocos días y pocos pesos para lograrla, usted no puede esperar que un artista o diseñador gráfico deje lo que está haciendo para ayudarlo.  

Tampoco puede esperar aprender la programación de multimedia en dos horas. Haga su vida más fácil, ajustando sus expectativas a la realidad. No importa cuántas conferencias usted haya hecho, el lograr un buen diseño y crear gráficos para apoyar su mensaje le tomará bastante tiempo y esfuerzo.  

Una conferencia completa y exitosa requiere de numerosos pasos, incluyendo la planificación y ejecución, edición y revisión.   Aún antes de usted sentarse frente a su computadora para comenzar su trabajo, podrá gastar muchas horas bosquejando borradores de sus marcos o cuadros gráficos y retozando con su proyecto en la cabeza. 

Cuando llega el momento de diseñar la presentación, mantenga en la mente el hecho de que tendrá que pasar algunas horas escogiendo los elementos de diseño.  Trate todo el tiempo de conservar una consistencia en el diseño gráfico de toda su presentación. Esta consistencia le ayudará a unir materiales dispares en un todo descifrable.  

Escoja un tipo de letra, una paleta de colores y una estructura de diseño específica para toda su presentación.  El auditorio aprenderá rápidamente a “leer” la pantalla para encontrar la información más importante. Una mezcla de estilos de diseño puede irritar al auditorio y hacerlo tropezar mientras busca el mensaje en la maraña que usted ha creado. 

Por otro lado todas las presentaciones deben contener dentro de ellas, unos pocos elementos de cambio controlado.  Si todas las pantallas son casi idénticas, el auditorio rápidamente se desconectará de su mensaje.  Su mente le será difícil distinguir una pantalla de otra.  El planificar cambios en su diseño que no sean desorganizados, mantiene interesado al auditorio.  Antes de ir más adelante, tome tiempo para poner atención a una parte importante, y muchas veces olvidada,  la planificación. Usted debe aprender lo más que pueda sobre su auditorio. Si no lo hace, aún cuando diseñe la presentación perfecta, se puede ir de cabeza, si no toma en consideración quién es su auditorio.

 

La Segunda Lección : La Creación de Diseños Efectivos

La Segunda Lección : La Creación de Diseños Efectivos

Dr. Pedro Ricart Reyes

El buen diseño de una presentación no es un misterio, es una habilidad que se aprende. Como es el caso de cualquier habilidad,  las primeras veces que usted la practica, se sentirá torpe y afectado. Tome el proceso con calma, paso a paso, como le recomendamos en este blog,  y se convertirá en todo un experto en poco tiempo.

La segunda lección que deberá mantener en su mente es algo que todos los expertos toman a pecho,  el diseño efectivo de una presentación no se refiere a las fotos más lindas o a los efectos especiales más entonados.   Es acerca de la creación de diseños que permitan llenar los retos  de comunicación a los que nos enfrentamos cada día en nuestras oficinas, salones de clase y salón de conferencias.  Las presentaciones efectivamente diseñadas convencen a la gente y hacen que tome acción. Permiten que el público entienda y recuerde su mensaje, y al mismo tiempo, lo recuerden a usted, como buen dictante 

Comience con un Plan 

Cuando preparamos una presentación, la enumeración de los temas y sub-temas nos ayuda a visualizar el contenido general de la presentación.  La esquematización transforma el conocimiento profundo y ordenado del expositor en un conocimiento accesible al auditorio.  Para esquematizar podemos utilizar varios métodos, válidos todos.  Adaptaremos el método al conjunto de temas y sub-temas a exponer, así como al tipo de auditorio con que contamos: 

• De lo general a lo particular.

• De lo particular a lo general.

• Las partes del todo.

• Cronológicamente.

• Ruta crítica.

• Mapas mentales. 

La esquematización, normalmente, se acaba mediante la aplicación de números o de una combinación de números y letras a los temas y sub-temas elegidos, de forma tal que se presenten claramente las relaciones de orden lógico de exposición y de dependencia o pertenencia.  Este tipo de esquemas adoptan, pues, sistemas numéricos o alfanuméricos.

Sin embargo, para efectos de la puesta en página del contenido comunicable mediante una presentación, la esquematización resultaría muy difícil de seguir.  Una diapositiva o una  transparencia de acetato tienen una presencia útil muy breve; por esta razón, es por ello más conveniente hacer una adecuada utilización de encabezamientos suficientemente ordenados, que faciliten al auditorio el seguimiento de los temas. 

En temas muy complejos, lo recomendable es entregar documentos  o folletos de mano esquematizados al auditorio, durante o al final de la presentación.  Vale la pena retener que no es aconsejable preparar presentaciones muy largas: el público difícilmente las tolera y, en todo caso, la posibilidad de retener su atención disminuye a cada minuto que pasa. Por ende, consideramos que la esquematización debe reducirse al número mínimo de elementos indispensables para transmitir el mensaje. 

La planificación previene problemas y le ayuda a identificarlos  lo suficientemente temprano como para evitarlos.   Estas son sólo dos razones del por qué la planificación es el primer paso del proceso de diseño. También le otorga a su mente el tiempo necesario para reflexionar sobre su mensaje. Algunas veces cuando toma un poquito de tiempo para meditar sobre lo que usted pensó era el punto más importante, usted descubrirá, más tarde, que encuentra un concepto más claro y central, lo cual facilita una presentación más fuerte.  La planificación también le otorga tiempo para reflexionar sobre cuáles recursos necesitará y cuándo los necesitará.  

Objetivos y Esquema 

Comience el proceso de planificación haciendo una lista de los objetivos que usted quiera lograr con su conferencia. Clarifique sus expectativas. Tome tiempo de escribir en papel sus objetivos y expectativas. Al ponerlos en papel le obliga a enfocar y le ayudará a captar deseos irreales o conflictivos.  Las listas también le ayudarán a evaluar sus esfuerzos después que ha finalizado la creación y presentación de la conferencia. Utilice la lista de objetivos para crear un esquema de contenido y más tarde, una estructura preliminar de su conferencia. 

En el esquema de contenido, asegúrese de escribir los puntos más importantes que usted quiere que su auditorio se lleve.  Luego considere todos los puntos relacionados que su auditorio tiene que conocer para entender el punto principal. A continuación, deberá tomar un paso hacia atrás, y estudiar la lista de objetivos más objetivamente. Usted tiene limitaciones en su tiempo, en su presupuesto y en sus recursos. Tiene, por lo tanto, que aparejar sus limitaciones con su objetivos.  Usted podría tener una base de datos de contenido maravilloso, pero no se puede presentar en una conferencia de veinte minutos para la cual tiene sólo dos días para preparar. Sobre todo, sea realista, si esta es su primera conferencia, sea cauteloso y sepa que le tomará más tiempo, dinero y recursos que los esperados para crear su presentación.

 

¿Cómo no ser Aburrido?

¿Cómo no ser Aburrido?

Dr. Pedro A. Ricart Reyes 

Nadie quiere que su conferencia sea aburrida. Los dictantes quieren que su auditorio preste atención, disfrute la presentación, aprenda algo y se vaya feliz.  Muchos dictantes simplemente no saben como lograr estos objetivos.   Usted no tiene por que ser uno de los dictantes aburridos que hay en el mundo. Se podrá convertir en un gran dictante si pone en práctica los consejos que publicamos en este blog. 

La primera lección nada tiene que ver con la presentación de su conferencia. Más bien tiene que ver con la presentación de las conferencias de otros dictantes.  Usted puede aprender de cada conferencia que asista,  y puede que aprenda más que lo que el dictante pretendía 

Puede aprender de lo que es correcto o incorrecto sobre la creación y  la presentación de una conferencia. Todo lo que se necesita es que utilice otro par de ojos y otro par de oídos, más una mente atenta, mientras asiste a la conferencia.  En otras palabras, utilice un canal separado en su mente para analizar cómo se ve la presentación y cómo se comporta el dictante cuando  imparte su conferencia. Mientras parte de usted se enfoca en el mensaje, deje que otra parte preste atención al diseño y a la transmisión del mensaje.  A continuación le presento algunas áreas claves que usted debe considerar: 

  • ¿Cómo están planteados los marcos o cuadros? ¿Es el diseño claro y fácil de entender?
 
  • ¿Cómo se han utilizado los colores? ¿Fortalecen o debilitan éstos el mensaje?
 
  • ¿Cómo se ve el texto? ¿Puede leerlo fácilmente? Si no es así, ¿qué cree usted que se puede hacer para mejorar la legibilidad?
  • ¿Cómo son utilizadas las gráficas, ilustraciones y fotos? ¿Permiten éstas, entender el mensaje principal o lo dificultan?
 
  • ¿Cómo se ven las gráficas, ilustraciones y fotos? ¿Se distinguen bien?
 
  • ¿ Cómo realiza el dictante su trabajo? ¿Ayuda o no a comprender la información? ¿ Marca bien el paso de la presentación? ¿Qué hizo bien el dictante? ¿Qué podría haber hecho mejor?

La Gran Tribulación

 Dr. Pedro A. Ricart Reyes

Para la mayoría de nosotros, y me incluyo, presentar una conferencia científica puede provocarnos un gran desasosiego.

Sin embargo, la habilidad para realizar una presentación audiovisual esmerada enfrente de un auditorio de colegas, es una destreza esencial que es indispensable para alcanzar una carrera profesional de éxito.  La comunicación oral sigue siendo una de las vías más efectivas por medio de la cual se intercambia información y somos introducidos a nuevos puntos de vista del conocimiento científico.

La habilidad para presentar una conferencia bien estructurada a menudo determina nuestra reputación profesional y nuestro éxito futuro. La percepción de una defensa de tesis o de una conferencia en un congreso o en seminario científico depende en gran medida de la oratoria del dictante. Todos conocemos al genio de un hablar monótono, como si fuera el zumbido de una abeja, que nos ofrece en una voz sin ningunas variaciones en el tono, volumen o énfasis y peor aún, sin ninguna emoción o inspiración, un monólogo dirigido directamente hacia la pantalla de proyección; un trabajo potencialmente brillante pasa delante de nosotros y al mismo tiempo cerramos los ojos y dormitamos en los brazos de Morfeo.

Todos nosotros reconocemos al molesto dictante que pasa rápidamente centenares de diapositivas una detrás de la otra y que ya lleva 20 minutos fuera del tiempo que le fue asignado, mientras que el auditorio lentamente se va saliendo del salón, dejando solamente al dictante, a su presentador y a los técnicos encargados de la proyección y del sonido.  Todos recordamos esos cursos o seminarios que nos parecían una pérdida de tiempo, debido a que el dictante no dejó ni siquiera claro sobre lo que estaba hablando. 

Las conferencias, cursos, seminarios, presentaciones científicas, como quiera que usted las llame, que sean verdaderamente memorables ocurren muy raras veces; pero cuando asistimos a una realmente memorable, efectiva e impactante, pareciera que compensa aquellas aburridas, somníferas y divagantes infligidas a nuestras mentes durante los cursos o congresos y por lo regular cuando asistimos a cátedras universitarias donde el profesor no se ha tomado la molestia de preparar mínimamente su clase. 

Un académico simpático, articulado y entretenido, que reta nuestros intereses y proyecta entusiasmo hacia su auditorio, nos abre un mundo de placer intelectual. La historia fascinante que nos narra el dictante nos mantiene hechizados, como los niños cuando escuchan por primera vez un cuento de hadas. Un talentoso profesional que al mismo tiempo es un charlista habilidoso es como un general cuando arenga a sus tropas. Particularmente estoy agradecido de aquellos dictantes y maestros que de sus charlas, conferencias y cursos he aprendido tanto y me he beneficiado  grandemente no solamente del qué sino del cómo.

Algunos de nosotros tenemos el don de ser charlistas más o menos buenos y de disfrutar hablar en público; otros le tienen pavor.

Por más de veinte años he sido catedrático en diferentes universidades del país; En los últimos años he sido profesor de Odontopediatría Avanzada, Informática Odontológica y otras materias en la Escuela de Graduados de Odontología de la Universidad Católica de Santo Domingo. Participo activamente en las actividades científicas de la Asociación Odontológica Dominicana, soy miembro de diversas sociedades especializadas y pertenezco al Grupo de Estudios Odontológicos, Inc. (GEO) del cual fuí hace 4 años su Director Ejecutivo.

Por estas razones continuamente estoy preparando, asesorando y escuchando presentaciones científicas de toda índole. Durante toda mi vida profesional me he preocupado siempre de mejorar mis habilidades de conferencista.

Las presentaciones audiovisuales científicas no solamente son un arte. También son destrezas adquiridas. Muy pocos individuos nacen como dictantes brillantes, sin embargo, la mayoría de los profesionales pueden dramáticamente mejorar sus habilidades para presentar una conferencia científica con la experiencia y una guía adecuadas.

Durante los últimos años que he trabajado de cerca con estudiantes graduados para ayudarlos a desarrollar sus habilidades, para poder hacer una conferencia o presentación científica, muchos se han convertido en buenos, sino excelentes dictantes.

Mi Primera Conferencia

Mi Primera Conferencia

Dr. Pedro A. Ricart Reyes

Recuerdo mi primera conferencia como si el tiempo no hubiese transcurrido. Era estudiante graduado del Departamento de Odontopediatría de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Pittsburgh en el estado de Pennsylvania, Estados Unidos. Nunca había tenido la oportunidad de presentar una conferencia como todo un “Doctor” y mucho menos ¡in english! Recuerdo mi entrada al salón vacío (sala de torturas chinas), este recinto estaba dispuesto en forma de anfiteatro, no hice poner los pies en el salón,  cuando dejé caer el carousel donde tenía colocadas mis diapositivas, y en ese mismo momento me dio la impresión que entraba al coliseo romano y que acababan de soltar los leones.  Esas diapositivas, que con la ayuda del departamento audiovisual de la universidad había preparado con tanto cuidado y devoción, yacían totalmente desparramadas sobre el piso.  No había comenzado a recogerlas cuando de repente oigo un estruendo y el salón empieza a llenarse de personas (80 en total), eran los estudiantes de primer año de Odontología que venían a escucharme y a verme. Si me había puesto nervioso cuando se me cayeron las diapositivas, ahora se me había paralizado la respiración, el pulso y la digestión; en otras palabras, me sentí morir. Se escuchaba un escándalo producto de la charla de los estudiantes  y el sonido monótono de un aire acondicionado que parecía que necesitaba que le apretaran un tornillo o le echaran un poco de aceite. ¡La hora cero había llegado! (¡Ay virgencita de la Altagracia!) El Dr. Robert Rapp, jefe o Chairman del departamento hizo su entrada y casi sin saludarme comenzó a presentarme. Su introducción no duró más de dos minutos pero a mí me pareció un milenio. De repente hizo una señal hacia mí para que comenzara con mi exposición. (ya había logrado poner otra vez las diapositivas en el carousel pues por suerte estaban numeradas). Mi corazón que tenía más o menos diez minutos paralizado y que se encontraba en mi boca, buscó su lugar y empezó a palpitar a  la velocidad de la luz, las piernas me comenzaron a temblar como si tuvieran vida propia y mis manos emanaron sudor como si fueran una fuente inagotable de agua. Subí a una especie de tarima y me paré detrás del atril y miré las caras levemente iluminadas de mi auditorio, eran caras pálidas e inquisitivas. Sólo se oía mi corazón palpitando y el tacleteo de mis piernas. El silencio del auditorio era lúgubre. 

Realmente no sé de donde surgieron mis primeras palabras, lo que sí sé fue que la persona que hablaba no era yo, el timbre y el tono de mi voz habían cambiado, pero, casi de repente la voz familiar que conozco empezó a oírse. Las ideas y conceptos que con tanta anticipación había preparado y ensayado empezaron a fluir. No obstante, aunque las palabras salían automáticamente en lógica secuencia  una detrás de la otra, había perdido la conciencia y divagaba en mis pensamientos en temas totalmente alejados a los argumentos que de mi boca emanaban.

Mi conferencia fue mecánica y automática, me pasé la mayor parte del tiempo mirando la pantalla lanzando una cháchara de datos e información. Recuerdo el aplauso; al segundo, el salón volvía a su estado inicial: vacío.

Recogí mi carousel y salí. Había terminado.

Han pasado 30 años desde esa experiencia..

Necesidad de Practicar

Necesidad de Practicar

Soy el mejor conferencista espontáneo del mundo debido a que cada palabra, cada gesto y cada ademán ha sido cuidadosamente ensayado

George Bernard Shaw.