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Comunicación con Poder...y Punto

Aprender a Escuchar

Aprender a Escuchar  

La comunicación tiene dos vías. De nada sirve hablar si otros no  escuchan. De nada sirve una conferencia si el auditorio no recibe nuestro mensaje y lo aplica. El dictante efectivo es aquel que facilita al auditorio el poder escuchar lo que tiene que decir pero también éste debe "escuchar" lo que le dicen sus oyentes.

 Si usted no tiene la destreza de escuchar usted no puede ser un  dictante impactante. Si usted quiere que sus oyentes le escuchen, debe aprender a escuchar.

 

Recuerde que más de la mitad de la comunicación se hace a través de la forma no verbal.

 

Escuchar es el mejor regalo que usted le puede dar a su auditorio, porque cuando usted escucha se regala a sí mismo. Escuchar es un acto generoso no egoísta. Usted debe suspender su propio ego e interés y concentrarse en otra persona.

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Los dictantes que se ven arrogantes están a menudo tan enfocados en sí mismos que no pueden o no quieren escuchar a otros. Piensan que son estrellas que iluminan a su auditorio que espera sus sabias palabras y sarcasmos humorísticos. De hecho, se están engañando a sí mismos.

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Los oyentes pueden sentir energía. Ellos saben cuando usted es sincero y cuando usted los toma en cuenta. Siempre existe un intercambio de energía entre el auditorio y el dictante. Usted no puede ver la energía pero  siente las vibraciones en el salón.

 

Escuchar es la destreza de poder interpretar esa energía para poder desarrollar un acoplamiento con el auditorio.

 

Cuando "escuche" el lenguaje del cuerpo, busque patrones no gestos individuales.

 

Los Cuatro Pasos para Escuchar

 

De acuerdo a la Asociación Internacional de Oyentes, "Escuchar es el proceso de recibir, construir un significado y responder a los mensajes verbales y no verbales." No importa si su presentación es a un solo oyente o una conferencia en un congreso.

Para ser un dictante efectivo, usted debe escuchar efectivamente. Si no escucha a las personas, no podrá establecer una conexión con ellas.

 

En inglés la palabra ESCUCHAR se escribe LISTEN, si separamos cada letra y las ordenamos de nuevo en otra disposición obtenemos la palabra SILENT que significa SILENCIO. Usted deberá ser capaz de guardar silencio para poder empezar a escuchar. Esto significa que ponga en silencio tanto su conferencia mental como vocal. Recuerde que si Dios hubiera querido que habláramos más nos hubiera dado dos bocas y no dos oídos como lo hizo.

 

Para escuchar bien tenemos que tomar en consideración cuatro aspectos: atención, comprensión, interpretación y retención. 

 

Es decir Acir o asir (agarrar, obtener) con falta ortográfica.

 

ATENCIÓN. Esto significa estar alerta, prepararse para escuchar y para enfocar un propósito.

 

COMPRESIÓN. Esto conlleva el entender el vocabulario, el lenguaje y los puntos claves que la otra persona está formando en su conversación.

 

INTERPRETACIÓN. Este es un nivel superior de entendimiento. En este punto, usted como oyente deberá hacer deducciones o juicios. La mayoría de las desavenencias en la comunicación se deben a malas interpretaciones o malentendidos.

 

RETENCIÓN. Usted puede atender, comprender e interpretar lo que le dicen, pero si no retiene el mensaje, lo pierde. Para poder retener una información es necesario que usted tome notas breves  y haga repeticiones mentales. Debe crear asociaciones como vimos en el apartado sobre la memoria.

 

Los Beneficios de Escuchar

 

Como presentador y comunicador usted se beneficiará al ser un buen oyente de muchas maneras:

 

  • O Tendrá relaciones más felices.
  • O Aumentará su éxito profesional.
  • O Hará menos errores.
  • O Se sentirá menos estresado.
  • O Tendrá más paz mental.

 

Dos razones principales son las responsables del porque la gente no escuchan bien:

 

1. No están entrenadas para escuchar.

2. Son muy egocéntricas y no les gusta escuchar a otros.

 

Los 5 Mitos sobre Escuchar:

 

•1.      Sabemos escuchar.

•2.      Escuchar es una destreza pasiva.

•3.      Los sordos no escuchan.

•4.      Uno puede esforzarse para escuchar.

•5.      Hablar es más importante que escuchar.

 

La Verdad:

 

•1.      No, no sabemos. No hemos sido entrenados. Escuchar es una habilidad no un instinto. Las habilidades se mejoran con la práctica.

•2.      Oír es activo, se necesita atención, concentración, interpretación y retención para escuchar.

•3.      Los sordos escuchan con los ojos. Escuchar es multisensorial.

•4.      Escuchar es una habilidad, no se puede hacer sino se sabe cómo.

•5.      Hablar y escuchar son interdependientes. Ninguna es más importante que la otra.

 

He notado que la mayoría de los cursos y libros sobre Hablar en Público se concentran en su título, es decir, se concentran en "hablar" pero no en "escuchar". No se le confiere la importancia a este aspecto.

 

La mitad de la responsabilidad para la comunicación hablada debe ser del oyente. Sin embargo,   nos concentramos en el dictante (en el que habla).

 

Así como usted está interesado en mejorar su capacidad para "hablar en público" también debe mejorar su capacidad para "escuchar en público".

 

La próxima vez que usted sea parte del auditorio, trate de hacer lo siguiente:

 

1. Mire al dictante. Si tiene que tomar notas trate de que esta acción no interfiera con la comunicación no verbal del dictante.

 

2. Sea sensitivo al tono y la inflexión del dictante. Observe cuando la voz y el lenguaje corporal se combinan para de esa manera la idea tenga sentido y significado.

 

3. No interrumpa. El dictante podría estar luchando para poder decir las palabras apropiadas y que tal vez usted fácilmente podría suministrar, pero deje que éste termine la idea antes de que usted inyecte una respuesta.

 

4. Concéntrese en el tema. Relacione lo que el dictante está diciendo con lo que usted ya sabe y de esa manera pueda usted aumentar su conocimiento.

 

5. Trate de evitar las distracciones. Ningún ambiente es perfecto. Habrán ruidos, pobre iluminación, cualquier cosa en su mente u otro miembro del auditorio haciendo sonidos o movimientos que lo distraen. Concéntrese en el dictante y no en las distracciones.

 

6. Cuide de su actitud y trate de tener empatía con el dictante. Mantenga una mente abierta. No salte a conclusiones falsas o juzgue al dictante por su vestimenta o acento al hablar y no trate de evaluar lo que se está diciendo hasta que el dictante no finalice su conferencia.

 

7. Interrumpa al dictante con una pregunta solamente si usted está confuso. Cuando el dictante haya terminado, asegúrese de haber entendido lo que éste dijo. Haga más preguntas o parafrasee lo que se ha dicho para aclarar puntos nebulosos.

 

8. Asegúrese de responder. En un grupo pequeño o en una conversación uno a uno usted puede utilizar su expresión facial u otra forma de lenguaje corporal para indicar cuando o que tanto usted está interesado en lo que se ésta diciendo.

 

Puede hacer preguntas para guiar al dictante hacia explicaciones más claras. Y cuando el dictante haya terminado usted puede hacer comentarios u observaciones. En auditorios grandes uno podría pensar que su respuesta no es importante, lo es. Aun cuando usted no pueda hacer preguntas o comentarios, su atención, postura y las expresiones faciales son importantes para el dictante.

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